FALSO: EL ABORTO ES UNA CONQUISTA FEMINISTA

protesta mujeres

Continuando con nuestra serie “Derribando argumentos”, hoy quiero detenerme en la afirmación de que “el aborto es una conquista feminista”, que choca de lleno con la propia definición de los términos que componen esta frase. Empecemos por definir “feminismo”, sus orígenes y verdadero significado.

El feminismo nace en EEUU en el s. XIX a través de un grupo de valientes mujeres con trasfondo protestante que, basadas en verdades bíblicas como “el hombre y la mujer son iguales ante Dios”, comienzan una heroica aventura para conseguir el derecho al voto de las mujeres y la abolición de la esclavitud. Entre ellas, Susan B. Anthony, Lucrecia Mott y Elizabeth Cady Stanton.

Tras casi un siglo de activismo este movimiento de raíces cristianas, que no se dio en culturas orientales o islámicas, consigue en 1920 que en EEUU se apruebe el derecho al voto de las mujeres.

Sin embargo, desde aquellos nobles comienzos hasta el día de hoy, ¿en qué ha derivado el feminismo? ¿Está basado en la igualdad de derechos entre hombres y mujeres? Ahora ha evolucionado en una distorsión de la realidad, que niega incluso evidentes diferencias entre hombre y mujer (biológicas, emocionales…). Aún por parte de ciertos sectores del feminismo actual se intenta “demonizar” la figura del hombre en esta sociedad llevándolo a parecer un ser despreciable e inferior frente a la mujer, causante de todos sus males.

Volvamos al verdadero sentido del feminismo: igualdad de derechos entre hombres y mujeres. ¿Dónde quedan los derechos de esas niñas engendradas, residiendo y desarrollándose en el vientre de sus madres? ¿Dónde está la coherencia en las voces de aquellas que luchan en contra de la violencia hacia la mujer (con todo mi apoyo), pero al mismo tiempo defienden que se pueda descuartizar un feto de sexo femenino, en el vientre de su madre? ¡Cuánta HIPOCRESÍA en este feminismo relativo!

Por cierto, deciros que me encanta cuando un hombre me regala flores o bombones, cuando me cede el asiento o me abre la puerta para que pase yo primero, cuando veo que su fuerza física es superior a la mía y se ocupa de ciertas tareas que, para mí, aunque podría hacerlas, me resultarían más “fastidiosas”. Además…, sí, soy cristiana y me gusta ir a la iglesia. Y con todo esto, no me siento menos mujer, ni menos feminista, tan solo porque otras que se “autoproclaman” las representantes del feminismo, han decidido por mí cómo debo pensar, sentir y actuar para sentirme una mujer plena

Vayamos al otro término de la frase que nos mueve a elaborar este post: CONQUISTA.

¿Qué ha “conquistado” la mujer a través de la legalización del aborto?

  1. Acabar con la vida de su propio hijo, sin impedimentos legales lo cual le generará aquello que nadie le explicó en la clínica abortiva que podría padecer: síndrome postaborto, contra el cual luchará de por vida, generalmente de forma silenciosa, porque le acarrea afrenta y vergüenza.
  2. Cargar con la responsabilidad de las consecuencias imprevistas de las relaciones sexuales. Gracias al aborto, el hombre se desentiende de dichas consecuencias y en muchas ocasiones “empuja” a la mujer a abortar. El resultado es que será la mujer quién llevará el peso moral, psicológico y vital de esta decisión o, de lo contrario, asumirá la responsabilidad sobre el niño o niña, en caso de no abortarlo, además de ser el “blanco” del juicio social por haber sido madre soltera
  3. Correr con el riesgo de las secuelas físicas que puede acarrear la práctica del aborto (hemorragia grave, infecciones, perforaciones en el útero, infertilidad, etc…).

El aborto es una solución machista a un problema que afecta a toda la sociedad, que elige ponerse “de perfil” y deja a la mujer en una situación muy vulnerable.

Con todo esto, yo podría decir: Conquistas como estas, ¡no más por favor!

Las verdaderas conquistas serían el apoyo de la sociedad, de la pareja y la familia, ante un embarazo imprevisto, junto con el apoyo de los políticos, a través de ayudas sociales y económicas a la maternidad, obligando al varón progenitor, de una forma más contundente, a hacerse cargo de la responsabilidad de la maternidad frente a un embarazo imprevisto. Esas son las conquistas que yo quiero a través del verdadero feminismo, y no más mentiras, que intentan hacernos creer lo que no es.

Ahora está en tu mano el seguir creyendo en los falsos argumentos que las falsas feministas nos arrojan día tras día o pararte a reflexionar y volver al objetivo original de ser feminista, encontrando soluciones que realmente ayuden a la mujer.

 

Susana Feito

Colaboradora de AESVIDA

1 comentario en «FALSO: EL ABORTO ES UNA CONQUISTA FEMINISTA»

  1. Se le podrá llamar conquista a una vida sin sentido,llena de aflicion , soledad y culpabilidad porque esto es lo que queda después de “conquistar” un aborto.
    Yo lo experimente.

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